Costa Rica: pioneros, pero no líderes
Costa Rica, como en muchas otras cosas, ha sido pionera. Y como en muchas cosas no hemos pasado de ahí. No hemos podido ser líderes:
Fuimos los primeros en abolir el ejército, pero no logramos tener una fuerza policial de nivel profesional que nos permita enfrentar con seriedad la criminalidad.
Fuimos de los primeros en tener una matriz energética limpia y hoy quemamos búnker.
Fuimos de los primeros en tener un porcentaje de tierra protegida de los más altos del mundo y hoy no lo podemos mantener…
Fuimos de los primeros en hablar de carbono neutralidad y hoy reconocemos que no podremos…
Fuimos los primeros en vender el primer bono de carbono y hoy somos el país de América Latina que menos bonos produce…
Así podemos dar ejemplos y más ejemplos. No vale la pena. Veamos como cambiamos y mejoramos.
Me detendré en el mercado de carbono y veamos como mejoramos.
Según la Secretaría de la Convención de Cambio Climático, este es el resultado -hasta ahora- del mercado de carbono en América Latina y el Caribe:
País Número de CER entregados Número de proyectos
Brasil 38.050.351 168
México 6.091.558 120
Chile 4.089.558 36
Argentina 3.238.011 16
Bolivia 933.719 3
Guatemala 852.236 11
Colombia 592.192 20
Ecuador 550.643 14
El Salvador 416.517 5
Honduras 275.765 15
Perú 186.305 21
Cuba 166.744 2
Costa Rica 21.266 6
Fuente: UNFCCC
De la información vemos algunas cosas curiosas y que llaman la atención:
-Brasil y México están en la lista de países que más contaminan la atmósfera con CO2 y son los dos que tienen la mayor cantidad de negocios de bonos de carbono.
-Brasil se opuso al inicio al Protocolo de Kyoto y hoy es el país que más bonos produce.
-Cuba, Nicaragua, Venezuela y Ecuador mantienen “reservas en la conveniencia del Protocolo” y sobre el mercado de carbono. Costa Rica lo apoya decididamente, sin embargo, Cuba, Ecuador y Nicaragua han generado más bonos que Costa Rica.
-Honduras, Nicaragua y Guatemala fueron introducidas al mercado de carbono, entrenadas y capacitadas por Costa Rica…
Las excusas que nos hemos dado en Costa Rica para dar el paso de pioneros a líderes en este mercado se centran básicamente en estos comentarios:
1- “…nos da miedo que nos acusen de vender algo que no se puede ver y luego nos meten en el paquete de los casos de corrupción sonados…”
2- “…si vendemos no tenemos línea presupuestaria aprobada por la Contraloría para ingresar los fondos.”
3- “…si vendemos los fondos no vendrían a nuestra institución sino a otra dependencia del Gobierno.”
4- “ …no vemos que sean ingresos significativos, no vale la pena…”
5- “…hay compañeros que han tomado algunos cursos y consideran que los proyectos que tenemos no producirían bonos…”
6- “…es difícil que la Contraloría nos autorice…”
7- “…el Gobierno habla mucho pero en realidad no hay interés en el tema, no hay políticas claras sobre como proceder…”
8- “…no sabíamos que se podía…”
Hay algunas consideraciones que DE VERDAD inciden en que Costa Rica tenga éxito en el mercado de carbono, no las anteriores…entre varias de las que si inciden, tenemos las siguientes:
1- Somos un país pequeño y por lo tanto con proyectos pequeños, con una matriz energética que hasta hace algunos años no resultaba atractiva para someter proyectos de energía renovable al proceso para lograr bonos de carbono. Hoy si vale la pena, lamentablemente (somos más sucios que antes). Para algunos sectores el factor de emisión de carbono de Costa Rica ha pasado de 0,12 a 0,36, se ha triplicado.
2- Somos un país que ha tomado medidas –con orgullo– que hacen que los proyectos ya sean parte de nuestro accionar –de nuestra práctica común- y no cumplen el requisito de adicionalidad –que agregan valor a lo que el país hace- que pide el Protocolo.
3- Las empresas que consumen mucha energía han tomado medidas serias de eficiencia energética sin considerar ingresos provenientes del mercado de carbono.
4- El gobierno (MINAET, RREE, COMEX) ni nuestro organismo de fomento de inversiones (CINDE) han dado señales claras de que el mercado de carbono es un negocio que le interesa al país. En el discurso Costa Rica ha sido buenísimo, en la práctica no.
¿Qué hacer para incursionar de verdad en el tema?
1- Política clara y decidida del Gobierno y de CINDE para promocionar el tema, como lo hace por ejemplo “proChile”. Sin “alguien” responsable –que no debería ser el MINAET– y con recursos para la promoción interna y externa, como se ha hecho con INTEL, piña, ornamentales, turismo, call centers y otros sectores, no se lograría nada.
2- Cada institución privada o pública interesada simplemente hace las gestiones y abre las cuentas o renglones presupuestarios que se requieran, sin celos y sin temores.
3- No tratar de vender proyectos, sino programas. El tamaño de país y por ende de los proyectos, hacen que los bonos que se generan por proyecto sean muy pocos, pero ahora existe un mecanismo que consiste en hacer programas en lugar de proyectos, siempre y cuando todas las actividades que contemple el programa sean del mismo tipo: eólicas o hídricas o geotérmica. Podríamos tener un programa de eólicas, uno de biodigestores, uno de generación hídrica.
4- Evaluar y determinar con certeza qué de lo que se ejecuta o ejecutará en el país podría generar bonos, por ejemplo el Alcantarillado Metropolitano que ejecuta AyA produciría bonos de carbono (no contemplaron los bonos por desconocimiento y por falta de voluntad…)
5- No gastar nada en elaborar los documentos que el proceso requiere, sino hacer un concurso y contratar a alguien que lo haga. “¿Dígame en cuánto me compra todos estos programas? Bajo su propio riesgo está la elaboración de la documentación y el monitoreo para lograr los bonos.”
Estamos hablando de US$ 125 millones anuales netos, no tiene que salir nada del país, no tenemos que exonerar de impuestos a nadie, no hay que hacer nuevas leyes, no se promovería nada que afecte al ambiente, todos los millones para acá. ¿Cuánto deja neto el turismo al país, las exportaciones de INTEL, la operación de los call centers?
Con el impulso de una política clara el Sistema Nacional de Áreas de Conservación tendría fondos suficientes para operar, la limpieza de ríos se facilitaría, la eficiencia energética se vería estimulada.
Avanzaríamos de verdad hacia la sostenibilidad y dejaríamos, al menos en algún campo, ser solo pioneros y empezaríamos a ser líderes.
Costa Rica Hoy

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